
1

“Desde principios del siglo XX y hasta finales de los años 50, España ejerció sobre el norte de Marruecos una situación de protectorado. Hacia allá cruzaron montones de españoles en busca de un nuevo futuro, y mi abuelo materno lo hizo como funcionario de la administración española para trabajar como topógrafo en la construcción de carreteras. Poco después regresó a España para casarse con mi abuela. Luego volvieron los dos a vivir en Marruecos. Se instalaron en Tetuán, la capital del protectorado, y allí tuvieron a sus cinco hijos, de los cuales, la menor fue mi madre, nacida en 1940”, cuenta María Dueñas.




