
Las reservas del Bellas Artes y otros museos nacionales se reunirán en el edificio donde funcionaba el Archivo General de la Nación
En el inmueble de Leandro N. Alem al 200, de ocho pisos, se guardarán, conservarán y exhibirán también obras del Museo del Grabado, de Arte Oriental y el Palais de Glace; el anuncio oficial de las Colecciones Nacionales de Arte de la República Argentina será la semana próxima
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Finalmente, el museo más importante del país tendrá una segunda sede en un edificio asignado por el Estado para alojar las obras de su acervo que no se exhiben en las salas. Gran parte de las reservas del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) y de otros museos nacionales se trasladará al inmueble de la avenida Leandro N. Alem 246, donde funcionaba el Archivo General de la Nación (AGN), que depende del Ministerio del Interior (desde 2021 tiene su sede en Parque Patricios). El edificio de estilo academicista de la década de 1920 tiene ocho pisos y cuenta con ocho mil metros cuadrados totales, de los cuales la mitad se destinará al MNBA. Por las características del lugar, que precisa acondicionarse, la mudanza no sería inminente.
El edificio, en el que aún hay oficinas del AGN en actividad, recibirá las reservas de varias de este tipo de instituciones que no tienen instalaciones propias, como el Museo del Grabado y el de Arte Oriental, que funcionan en la Casa Nacional del Bicentenario y en el Centro Cultural Borges, respectivamente. Con el nombre de Colecciones Nacionales de Arte de la República Argentina, “un proyecto inédito en Latinoamérica”, reunirá también unas 1200 piezas del Palais de Glace.

“La transferencia está hecha”, aseguran en la Secretaría de Cultura; desde la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), confirmaron a este diario que Cultura está tramitando la asignación del inmueble. Lo cierto es que el anuncio oficial ya tiene fecha fijada: el próximo viernes 23, el secretario Leonardo Cifelli presentará los detalles del traspaso del edificio a su área.
Una vez que la Secretaría tome posesión del edificio, podrá evaluar las condiciones y tomar decisiones sobre el proyecto de obra; recién entonces comenzará a escribirse un nuevo capítulo del destino de las reservas de los museos nacionales que, desde la Asociación de Amigos del Museo de Bellas Artes (Aamnba), ya consideran “histórico”.
Como informó oportunamente LA NACION, los 180.000 dólares recaudados durante la comida anual de la Aamnba se destinarán al reacondicionamiento del nuevo espacio, que alojará casi el 90% de acervo de museo de avenida del Libertador (más de 10.000 obras de arte se guardan hoy en el subsuelo), ya que se estima que en las salas se alcanza a mostrar solo un diez por ciento. “El objetivo de recaudación de este año estará destinado a adecuar una nueva sede abierta al público, que permitirá archivar, conservar, restaurar y exhibir parte de las valiosísimas obras de arte que hoy permanecen en las reservas del museo”, había dicho en agosto Julio César Crivelli, presidente de Amigos de Bellas Artes.
Consultado por este diario, Crivelli aseguró hoy que la mayor parte de la superficie de la sede céntrica destinada ahora a las reservas nacionales será para el MNBA. “Es totalmente lógico –aseguró–. Nosotros vamos a ser los primeros en entrar porque tenemos todo preparado y el dinero para las reformas. Esto es algo fundamental para el museo porque podremos hacer exposiciones temporarias en los 4500 metros cuadrados”. Autoridades de la Asociación que ya visitaron el inmueble estiman que deberán hacer un gran inversión. “Hay que reconocer que el Gobierno está dando un paso histórico a favor del museo”, cerró Crivelli.
Cabe recordar que, en 2024, se había denunciado una inundación en el subsuelo de Alem 246, que había afectado cerca de 1500 cajas con negativos fotográficos de varias colecciones del AGN. Un año después, varios historiadores indicaron que las condiciones del inmueble no eran las adecuadas para preservar materiales de archivo.
Un largo recorrido hasta aquí
La historia del traslado de las reservas del Museo de Bellas Artes a una nueva sede tuvo varios capítulos fallidos hasta ahora, que ve de cerca el sueño cumplido. En las últimas décadas, se contempló sumar superficie en instalaciones de Canal 7, en el Palais de Glace, en Tecnópolis y en un terreno frente a la plaza del Congreso cedido por el Estado en septiembre de 2023, donde se planeaba construir el Centro Nacional de Conservación y Reservas. Dos meses después, el MNBA ya había delimitado ese predio con paneles de vinilo negro y reproducciones de obras de su colección. Pero tras el cambio de gobierno, hubo que barajar y dar de nuevo.
Cuando el acervo esté mudado a la nueva sede –todavía no se informaron los plazos–, el Bellas Artes quedará alineado, además, con una tendencia internacional: las trastiendas abiertas. Si antes las reservas eran un lugar para conservadores, expertos e investigadores, ahora las colecciones más importantes se aggiornan y las abren al público en una modalidad más informal que una exposición en sala, como lo hizo Malba Puertos, en Escobar o, en La Boca, Colón Fábrica.
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