Veinte años sin Isidoro Blaisten, más que un autor, un “milagro” al que volver siempre
Escribió cuentos y anticonferencias, fue librero y fotógrafo, un tipo tierno y de un humor fuera de serie; como “un olmo que da peras”, decía Juan Forn de este lúcido y prestigioso intelectual de las letras argentinas
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Año 1989: una pareja de argentinos está en París. Es su primer viaje juntos ahí. Ese hombre y esa mujer llevan poco más de diez años enamorados. En esa tarde de fin de década, están parados frente al ícono bermellón que es el Mouline Rouge. Todo parece ideal. Hasta que el hombre mira la vidriera y dice: “Fijate, hay tela de araña”. Y era cierto, confirma ella, Graciela Melgarejo. “Ahí, en el rinconcito. Se ve que no habían pasado el plumero. Es lo que él pescó”. Él era Isidoro Blaisten (Concordia, Entre Ríos, 1933), y hoy se cumplan 20 años de su muerte. Sobre aquella situación con la tela de araña, Melgarejo dice: “Tenía ese tipo de mirada. Eso de dar vuelta la seda de los párpados. La trama del revés. Una mirada de filoso, en el sentido de la agudeza”. Quienes lo conocieron también destacan ese aguijón para dar en un centro, y su humor. Para los que no lo tuvieron cuerpo a cuerpo, están sus libros.




