
Rusia devuelve a Siria el control de dos bases en el Mediterráneo como parte de un nuevo acuerdo
La Cancillería siria describió el pacto como una “reorganización de la presencia rusa” en la costa; aseguró que representa “el avance más significativo desde que comenzaron las negociaciones hace aproximadamente un año y medio”
3 minutos de lectura'
(DAMASCO).- Las fuerzas rusas en Siria cederán el control de dos bases estratégicas ubicadas sobre la costa del Mediterráneo, que pasarán a ser utilizadas como centros de entrenamiento conjunto en el marco de un nuevo acuerdo bilateral entre Moscú y Damasco, informó este domingo el Ministerio de Relaciones Exteriores sirio.
Rusia fue el principal aliado político y militar del expresidente Bashar al-Assad durante la guerra civil que atravesó el país entre 2011 y 2024. El mandatario fue derrocado en diciembre de 2024 por insurgentes islamistas liderados por el actual presidente interino, Ahmad al-Sharaa, y desde entonces permanece exiliado en Rusia.
Las bases de Hmeimim —aérea— y Tartus —naval— desempeñaron un papel clave durante el conflicto y constituyeron durante años los principales enclaves militares rusos en territorio sirio.
De acuerdo con el nuevo entendimiento entre ambos gobiernos, Siria asumirá el control de la base aérea de Hmeimim y del muelle comercial del puerto de Tartus, que quedarán bajo administración civil siria. En tanto, las instalaciones militares de ambos complejos serán reconvertidas en centros de “entrenamiento conjunto”, según precisó la Cancillería.
El ministerio describió el acuerdo como una “reorganización de la presencia rusa” en la costa siria y aseguró que representa “el avance más significativo desde que comenzaron las negociaciones hace aproximadamente un año y medio”.
“Esta medida allana el camino para una nueva etapa en las relaciones sirio-rusas”, señaló el comunicado oficial. Hasta el momento, Rusia no realizó comentarios públicos sobre el acuerdo.

Moscú evitó intervenir durante la rápida ofensiva insurgente que provocó la caída de Assad, aunque posteriormente concedió asilo al exmandatario y a su familia. Tras el cambio de gobierno, las fuerzas rusas fueron reduciendo progresivamente su presencia en Siria, manteniendo únicamente efectivos destacados en las dos bases estratégicas.
Pese al fin del régimen de Assad, la nueva conducción siria ha procurado conservar una relación estrecha con Moscú. Desde su llegada al poder, Al-Sharaa se reunió en dos oportunidades con el presidente ruso, Vladímir Putin, y en esos encuentros se abordó el futuro de las instalaciones militares en el Mediterráneo.
Al mismo tiempo, Siria ha intensificado sus vínculos con Estados Unidos, Europa y varios países de la región que habían cortado relaciones con Damasco durante la represión del régimen de Assad. En los últimos meses, Washington levantó la mayoría de las sanciones impuestas al país, mientras que el presidente francés Emmanuel Macron visitó Siria en julio y anunció que ambas naciones volverán a intercambiar embajadores por primera vez en 14 años.
Con información de Associated Press


