Saltar al contenido principal
Una escena de uno de los partidos del seleccionado argentino olímpico de polo, que resultó campeón invicto en los Juegos París 1924 e inauguró el medallero de Argentina en la máxima cita del deporte.
Suscriptores

A 100 años de la primera medalla dorada olímpica de la Argentina, la del polo en París 1924

En la misma ciudad, pero un siglo atrás, el deporte al que hoy gobierna con amplitud consiguió el primer éxito del país en unos Juegos; anécdotas y consecuencias del logro

En la misma ciudad, pero un siglo atrás, el deporte al que hoy gobierna con amplitud consiguió el primer éxito del país en unos Juegos; anécdotas y consecuencias del logro

21'
Compartir

Mañana de domingo en París. La París de los locos años veintes y el inminente charleston, de la reciente belle époque y de entreguerras. La París que bien valía una misa, y más en Notre Dame para un extranjero. Allí estaba “Jack” Nelson, tan culturalmente inglés como su apodo y su apellido lo sugerían, y tan argentino como su arraigo y su amor a la patria natal lo hacían sentirse. De familia británica, pero educado entre jesuitas de Reino Unido, Juan Diego Nelson sostenía tradiciones católicas. Y la misa en la catedral bien valía para él unas velas encendidas por un anhelo.