
Con un emotivo discurso, cerrado con una frase que quedó en la historia, Carlos Dittborn consiguió que fuera Chile sede de la Copa del Mundo de 1962; luego de arduo trabajo, logró poner todo a punto para su realización, pero él no llegó a verlo
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La frase con la que le birló a la Argentina la organización del Mundial de Fútbol de 1962 y volcó la balanza para el lado de Chile resuena hasta hoy en la Federación Internacional del Fútbol Asociado (FIFA): “Porque nada tenemos, todo lo haremos”. Cuando la pronunció ante quienes minutos después votarían convencidos a su favor, Carlos Dittborn no imaginó que nunca llegaría a disfrutar de su sueño hecho realidad.
Por Carlos Manzoni

