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Buenos Aires, junio 2022.
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LA OTRA MIRADA: El teatro urbano de Buenos Aires, reparo en Pekín, una trompeta cubana, infierno en Madrid y una efigie maquillada

Cinco fotos elegidas para reflexionar

Cinco fotos elegidas para reflexionar

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Pekín, junio 2022.
REPARO.
Estas dos mujeres han encontrado el ángulo perfecto para recostarse en un banco en una calle céntrica de Pekín. Una de ellas, con el rostro cubierto con barbijo y gorra, parece estar dormida, mientras que la otra está atenta a su teléfono móvil, con el cual tampoco permite que veamos su cara. La postura de ambas encaja perfecto con el diseño del banco que les permite un alto en el camino, un descanso de no se sabe qué cansancio. Con toda naturalidad se han acostado en un lugar público como si el escenario fuera privado, un enclave exclusivamente reservado para ellas. Como con tantas otras conductas, cada vez es más difícil saber cuál es el límite entre lo público y lo privado. Qué está bien, qué está mal. Qué es lo correcto y qué no. Donde ellas se encuentran, tal vez ese reposo sea una práctica habitual. Y si no lo es, no parece importarles. El reparador descanso vale más que cualquier reparo social.
(Texto de María José Rodríguez Murguiondo)
Pekín, junio 2022. REPARO. Estas dos mujeres han encontrado el ángulo perfecto para recostarse en un banco en una calle céntrica de Pekín. Una de ellas, con el rostro cubierto con barbijo y gorra, parece estar dormida, mientras que la otra está atenta a su teléfono móvil, con el cual tampoco permite que veamos su cara. La postura de ambas encaja perfecto con el diseño del banco que les permite un alto en el camino, un descanso de no se sabe qué cansancio. Con toda naturalidad se han acostado en un lugar público como si el escenario fuera privado, un enclave exclusivamente reservado para ellas. Como con tantas otras conductas, cada vez es más difícil saber cuál es el límite entre lo público y lo privado. Qué está bien, qué está mal. Qué es lo correcto y qué no. Donde ellas se encuentran, tal vez ese reposo sea una práctica habitual. Y si no lo es, no parece importarles. El reparador descanso vale más que cualquier reparo social. (Texto de María José Rodríguez Murguiondo)WANG ZHAO - AFP