
El autor advierte que más allá de quién gane, continuarán el daño al tejido social y a las instituciones políticas, y al estatus del país en la escena internacional
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WASHINGTON.- Si bien la economía y el poderío militar de Estados Unidos siguen siendo excepcionalmente sólidos, su sistema político hoy es más disfuncional que el de cualquier otra democracia industrial avanzada. Y en 2024, la elección presidencial y las divisiones políticas que exacerba pondrán a prueba la resiliencia de la democracia de Estados Unidos como nunca sus últimos 150 años de historia.
Por Ian Bremmer
