
Por los conflictos armados muchos son desplazados o separados de sus familias. Como resultado, estos niños se encuentran en una situación de riesgo y vulnerabilidad extrema. Otros tienen mejor suerte en países donde pueden tener una infancia feliz y disfrutar a pleno su niñez
Actualmente, muchos países ya cuentan con legislación específica para prohibir la violencia física, mental y sexual contra los niños y niñas y para apoyar a las víctimas. Alrededor del mundo se han diseñado campañas orientadas a concienciar sobre el impacto de la violencia en la infancia y se están abordando la intimidación, la violencia sexual y las prácticas nocivas contra ellos. Todo esto apoyado por una mayor disponibilidad de datos sobre la prevalencia y la naturaleza de la violencia contra los niños. En los últimos años se han logrado progresos importantes, pero aún queda mucho por hacer.
