
En un estadio de boxeo repleto, barberos japoneses y extranjeros compitieron ante cientos de fanáticos para reivindicar el arte del corte masculino, en un intento por revitalizar una industria en declive en Japón.
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Cientos de espectadores eufóricos, muchos de ellos cubiertos de tatuajes, llenaron este lunes una arena de Tokio -habitualmente reservada para el boxeo- para presenciar una competencia poco habitual: el World Barber Classic. En lugar de guantes y puñetazos, hubo tijeras, navajas y peinados extremos.
Por Enrique Villegas
