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Tom Waits en Bajo el peso de la ley, de Jim Jarmusch
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Bajo el peso de la ley: café, cigarrillos, noches en la cárcel y la invención de la comedia indie de la mano de Jim Jarmusch

Parte de la competencia oficial del Festival de Cannes de 1986, el segundo film del sucesor de John Cassavetes al frente del movimiento independiente de su país tenía como protagonistas a dos músicos, Tom Waits y John Lurie, y una trama llena de absurdos y fatalidades en blanco y negro que sería imitada hasta el cansancio desde entonces

Parte de la competencia oficial del Festival de Cannes de 1986, el segundo film del sucesor de John Cassavetes al frente del movimiento independiente de su país tenía como protagonistas a dos músicos, Tom Waits y John Lurie, y una trama llena de absurdos y fatalidades en blanco y negro que sería imitada hasta el cansancio desde entonces

8'
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La irrupción de Jim Jarmusch en los años ochenta constituyó una de las más clamorosas novedades cinematográficas de la década. Más allá de la fácilmente experimentable singularidad y calidad de sus películas, la aparición de Jarmusch provocó algo así como una definición fundamental de lo que se consideraba un cineasta independiente. O más bien una redefinición, una reconfiguración. La figura paterna de los independientes en los sesenta y los setenta, John Cassavetes, moriría a fines de los ochenta, enfermo desde hacía varios años y con escasa producción en esa década. Jim Jarmusch, con su primera película “profesional”, Stranger than Paradise –aquí, Extraños en el paraíso, disponible en Mubi– había estado en la Quincena de Cannes en 1984 y para 1986 pasaría ya a la Sección Oficial de ese festival con Bajo el peso de la ley. Ambas películas catapultaron a Jarmusch como nombre y contraseña fundamental de lo que sería el cineasta “indie” de esos años. Del alcohol y los gritos y las intensidades de la troupe de actores aluvionales de Cassavetes al minimalismo en muchos sentidos del cine de Jarmusch, un cine y un universo más cómodos con el café y el cigarrillo.