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Jack Nicholson y Tom Cruise en la escena más célebre de Cuestión de honor
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Cuestión de honor: una de las más grandes “películas de juicio” de Hollywood, que todas las universidades citan en sus clases

La verdad que no se puede manejar, el estilo inimitable de los diálogos de Aaron Sorkin y un elenco repleto de estrellas para una historia que recuerda las virtudes del cine más clásico de Howard Hawks

La verdad que no se puede manejar, el estilo inimitable de los diálogos de Aaron Sorkin y un elenco repleto de estrellas para una historia que recuerda las virtudes del cine más clásico de Howard Hawks

7'
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Cuestión de honor (A Few Good Men, 1992) permanece como una de las películas clave del cine de los noventa y como una de las grandes películas de juicio -courtroom movie o, más específicamente en este caso, courtroom drama- del último medio siglo. Algunos de sus diálogos, además, persisten en la memoria colectiva y ya forman parte de la cultura popular y de las referencias de varias generaciones. Pero, como bien sabía François Truffaut, muchas películas se ven realmente -se ponen a prueba- cuando se vuelven a ver, cuando las vemos con una atención distinta porque ya sabemos su resolución. Y en casos como el que nos ocupa, el de una película que ya cumplió treinta años y que ha sido citada varias veces e incluso ha tenido diversas parodias, experimentarla después de mucho tiempo es, a priori, una experiencia de resultado incierto. Pero, sin más suspenso, abandonen toda duda: Cuestión de honor permanece, y permanece también como una película que interpela al espectador hoy en día y, sobre todo, como un relato diabólicamente atractivo y tenso desde los primeros minutos.