
El actor representó como ningún otro la identidad del género más clásico del cine estadounidense en infinidad de películas, en las que mostró dimensiones de un modelo arquetípico que también tuvo un rostro oscuro
En 1959 se estrenó Rio Bravo, uno de los más grandes westerns de todos los tiempos. Su director, Howard Hawks, confesó más de una vez que había decidido hacer esa película como una respuesta explícita a otra película del Viejo Oeste que no le había gustado para nada. Hablaba de A la hora señalada (1952). Una y otra partían de enfoques completamente opuestos sobre el papel del sheriff frente al peligro y la amenaza de los villanos. El de A la hora señalada se la pasa todo el tiempo reclamando ayuda y nadie acude a ese llamado. El de Rio Bravo decide actuar como un verdadero profesional, haciéndose cargo de sus responsabilidades.

