
Universal quiso revivir a sus legendarios monstruos de la pantalla grande para adueñarse de la taquilla dominada por los héroes contratando a Cruise, Javier Bardem y Angelina Jolie y terminó quedándose con las manos vacías
La idea era muy buena aunque partiera de una intención poco original. En la era de las sagas cinematográficas creadas alrededor de personajes conocidos y fácilmente reconocibles, todos dotados con poderes especiales, nada mejor para construir un nuevo universo de películas que traer al presente a algunos de los villanos y monstruos más conocidos de la literatura y el cine. Una suerte de respuesta desde el otro lado del espejo a los superhéroes con los que Marvel domina la taquilla global. Tener la propiedad intelectual de ciertas historias en mano vale más que mil ideas nuevas volando: hacia 2015, los responsables de los estudios Universal se dieron cuenta de que en sus arcas descansaban muchas historias y personajes ya conocidos que podían proporcionarles éxitos nuevos. Si Disney tenía a las princesas y Marvel y Warner a los héroes del cómic, Universal contaba con los monstruos, su marca registrada durante años. Bien podrían volver a serlo.

