
El improbable romance entre un árbitro de la NBA y una ejecutiva de aerolíneas interpretada por Debra Winger, tiene una fantástica idea para estructurar la respuesta a las dos preguntas fundamentales del género: ¿cómo se conocieron? ¿terminaron juntos?
Olvídate de París es una comedia romántica de mediados de los noventa del siglo pasado, ese tiempo mítico en el que una comedia romántica podía ser un gran éxito y estrenarse en los cines de Buenos Aires, en los de la calle Lavalle y también en los de la Avenida Santa Fe. Podía pasar, por ejemplo, con Sintonía de amor o con Tienes un e-mail, ambas dirigidas por Nora Ephron y protagonizadas por Tom Hanks y Meg Ryan. En esos tiempos, a Meg Ryan incluso se la llamaba “la reina de la comedia romántica”, y de esa forma quedaba todavía más claro que el de la comedia romántica era un reino vigente y con riquezas y del que hasta había un trono, por más metafórico que fuese.

