
Fue una de las canciones de The Wall, inspirada en la cantante Vera Lynn, que fue lanzado en 1979 y rompió una buena cantidad de récords
El sonido de unas metralletas, después el estallido de una bomba, una breve transmisión de la BBC y en el medio una voz desesperada, extraída de la película bélica La batalla de Inglaterra: “¡¿Dónde carajo te encontrás, Simón?!”. Un montaje sonoro que dura apenas segundos, una marca de estilo by Pink Floyd que deja huella en su disco más famoso, The Wall (1979). Entonces irrumpe Roger Waters que, en tono de pregunta, desplaza la atmósfera narrativa hacia otro lugar. “¿Alguien se acuerda de Vera Lynn?”, pregunta elegíacamente en “Vera”, la canción que Roger –principal autor intelectual y material de aquel disco, uno de los más vendidos en la historia del rock– suele tocar aún en cada gira internacional, hasta que dure su largo adiós, como una gema arqueológica de la banda que “le dio otra dimensión musical a la psicodelia de los años 60 y la progresiva de los 70″, según la certera definición del periodista Eduardo Fabregat.

