
En 1949, Jean Spangler, de 27 años, salió de su casa, se despidió de su pequeña hija y nunca más volvió; el caso desveló a las autoridades y a los investigadores, que aún hoy siguen intentando resolverlo
“Kirk, ya no puedo esperar más. Voy a ir a ver al doctor Scott. Es mejor de este modo, ahora que mamá está de viaje”. La nota encontrada la mañana del domingo 9 de octubre de 1949 en el parque Griffith, en Los Ángeles junto a una cartera con la correa rota que la policía identificó como propiedad de la actriz y bailarina Jean Spangler, a quién buscaban hace días, puso en marcha un caso que cumple 75 años. ¿Quién era el tal Kirk al que iba dirigida la misiva? ¿Quién era el doctor Scott? Y, sobre todo, ¿Qué había sucedido con Spangler, cuyo paradero continúa siendo uno de los misterios más extraños ocurridos del lado oscuro del glamour de Hollywood. Por más de siete décadas, la historia de la aspirante a actriz y su repentina desaparición es un misterio, además del hecho de que -aunque las autoridades presumen que fue asesinada- su cuerpo nunca haya sido encontrado. Su posible vínculo con una de las estrellas más celebradas de la industria del cine fascina al público y los investigadores por igual, al punto de que, 75 años después, el caso sigue abierto.

