
La mexicana Fernanda Melchor, la peruana Katya Adaui o la colombiana Carolina Sanín, entre otras, son algunas de las voces recientes de la narrativa del continente
“Pero, ¿qué quieres que te cuente?– rezongó Pachi. Fumaba en la cama, con la cabeza apoyada en la pared y el cenicero sobre el pecho desnudo”. La escena forma parte de Falsa liebre, la primera novela de la mexicana Fernanda Melchor (Boca del Río, 1982), que llega a la Argentina diez años después de su publicación en su país de origen y seis después de Temporada de huracanes, libro que le valió varios premios. Se trata del único momento de paz de una novela cuya violencia no da tregua. Pachi y Vinicio se encuentran desinteresadamente, sin que medie ningún intercambio –de sexo, de dinero, de golpes–, sino la amistad, el amor y una forma del arte: Vinicio quiere dibujar a su amigo. Por eso necesita que esté distraído contando algo, perdido en los vericuetos de alguna anécdota, y responde: “Lo que tú quieras”.

