
Lecturas. La desenfadada novela rusa que inspiró una oscura película de Tarkovsky
En los años setenta, los hermanos Arkadi y Borís Strugatski publicaron Pícnic extraterrestre, atrevida novela de culto que, con un registro más grave, inspiraría La zona, película del gran director ruso

“A primera vista es un sitio como cualquier otro, el sol brilla ahí como en el resto del mundo. Nada parece haber cambiado: todo está igual que hace trece años”, dice acerca de la Zona Redrick Schuhart, personaje principal de Pícnic extraterrestre. Redrick es un stalker: saqueador de objetos en ese área que aparenta ser normal pero no lo es, sino un territorio codiciado, peligroso, vedado a la población común. Desde que unos extraterrestres pasaron por el lugar, descartando al paso artefactos raros que quedaron abandonados y se pagan a muy buen precio, el Estado vigila el sector al cual solamente los científicos o sus peones ayudantes tienen acceso legal. En esa parte del territorio no se cumplen nuestras leyes físicas, hay cosas que envejecen a otra velocidad y sobran riesgos.
