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Alain Delon, Claudia Cardinale y Burt Lancaster en El gatopardo, película de 1963
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Luchino Visconti, un renovador del cine de espíritu neoclásico

El arte del director italiano vuelve a la pantalla grande desde hoy en el Teatro General San Martín con tres de sus películas más emblemáticas

El arte del director italiano vuelve a la pantalla grande desde hoy en el Teatro General San Martín con tres de sus películas más emblemáticas

8'
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A principios de los años 60 del siglo pasado la producción cinematográfica de Cinecittà se apoyaba en el fenómeno de la denominada commedia all’italiana. Pero a la sensibilidad estética monumental y clásica de Luchino Visconti (1906-1976), los visos reales de una Italia cotidiana que la commedia trasladaba al cine con sorna (una amarga ironía frente a situaciones de fracaso, eso que se denominó l’apoteosi del fallimento) no le calzaban bien. Se orientaba, en cambio, hacia la grandiosidad de la puesta en escena, una manera de llevar al set lo que ya había experimentado en sus célebres régies, tanto teatrales como operísticas. Y, además, gravitaba su refinado gusto por el melodrama, que muchos le reprocharon, pero que él adoraba, sin vueltas. De todos modos, en sus inicios no ignoró la literatura verista (Giovanni Verga en La terra trema) o francamente realista: en Rocco y sus hermanos contó con Vasco Pratolini para la adaptación de una novela de Giovanni Testorio.