
Suscriptores
Una venta imposible: estafador y seductor se hizo pasar por funcionario y ofreció para “chatarra” uno de los edificios más visitados
En el año 1925, haciéndose pasar por un funcionario del gobierno francés, un hombre llamado Victor Lustig intentó un delito imposible de creer
9'minutos de lectura
Con algunos años de diferencia, en septiembre de 1928, en Argentina más de un transeúnte desprevenido cayó bajo la avivada porteña y se compró un buzón. Literalmente. Las crónicas de la época aseguran que varios incautos –extranjeros recién llegados o ingenuos visitantes del interior, ajenos a las costumbres capitalinas y el funcionamiento del correo argentino– terminaron siendo ‘propietarios’ de los clásicos casilleros postales, tras el engaño de un grupo de individuos complotados para llevar a cabo la estafa.
Por Jessica Blady
