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<b>Para la masa</b>
Elegilos ni muy duros ni muy blandos (cuando ceden a la leve presión de los dedos), y usalos rápido, porque no se conservan más de tres días aunque los guardes en la heladera. Si el tronquito se ve seco, la piel algo arrugada, y al abrirlos desprenden una gota de almíbar, están en su punto.




