
Sucumbir
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Por más que intente evitarlo, en algún momento termino cayendo en sus redes. No me gustan para nada los patios de comidas. Pero para nada, ¿eh?
La cosa es que es difícil estar dando vueltas por un shopping y que no te dé hambre. A veces me pongo firme y me voy rápido y otras, como la de este fin de semana, sucumbo.
No sé qué me gusta menos. Si caminar en redondo stand por stand tratando de elegir entre: Pastas en plato de plástico, wok en plato de plástico, carne en plato de plástico…Si hacer cola para pagar y cola para retirar o si comprobar que mi porción no se parece ni un 30 por ciento a la de la foto.
Mirando a mi alrededor a las adolescentes charlar, reírse, ignorar todos estos conceptos, prejuicios y pareceres acerca del "patio de comidas", me dije: "Ponele onda", y aflojé mi rictus de preceptora y me entregué a la experiencia. No es tan grave, pensé.
Me decidí por el wok en plato de plástico, agua sin gas, pancito negro. Hice la cola para pagar... no pasa nada...Hice la cola para retirar…no pasa nada; agarré mi bandeja, y no encontré un lugar en...10 minutos? 15? Un montón!!! Se me fue la onda al país del nunca jamás! Madres reservando mesas, novias suegras, gente sin comer ocupando un lugar y alguien con su comida, con los ojos convertidos en un GPS girando en redondo. Qué difícil!!!
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