
Desde hace mucho tiempo el país no encuentra un rumbo; entre ideas políticas fracasadas, rudimentarias y toscas, la tarea principal de quienes tienen cuotas de poder es intentar impedir que nada cambie, en un presente de permanente deterioro
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Un cartel fijado en la puerta de un negocio anunciaba, hace algunas semanas, en los momentos en que la distancia entre el tipo de cambio oficial y el paralelo no paraba de aumentar: “Cerrado por falta de precios”. El propietario podría haberlo expresado de otro modo: “El cortísimo plazo se ha vuelto imprevisible”.
Por Alejandro Katz

