Mezclar la harina con la sal. ahuecar y poner en el centro la levadura desmenuzada, el azúcar y un poco del agua tibia.
Mezclar un poco los ingredientes del centro y cuando se note que la levadura fermentó, agregar los huevos a temperatura ambiente y el aceite.
Tomar estos ingredientes con la harina mientras se va incorporando el resto de agua tibia. Unir bien y formar una masa tierna y firme. Amasar muy bien y separar en dos partes, para hacer 2 panes redondos.
Tapar y dejar leudar, volver a amasar cada uno y cuando duplicó su volumen dar a cada masa la forma de un rollo largo con un extremo un poco más grueso que el extremo final.
Armar el pan a modo de espiral partiendo del extremo más grueso mientras el rollo se va adhiriendo a una forma redonda hasta terminar en el extremo opuesto. Poner ese extremo en la base del pan, escondido en sus vueltas, acomodar sobre una placa aceitada.
Repetir la misma operación, con la otra mitad de masa. Acomodar en placa aceitada.
Dejar levar ambas, pintar con el huevo batido y espolvorear con las semillas que se prefiera y hornear a temperatura moderada.
Se dice que amasar el pan sabático, es una tarea placentera, que predispone a la alegría del descanso y la paz. El del Año Nuevo, es la misma receta, con más azúcar que el tradicional y se arma en forma circular para recordar que así es la vida y que cumplido su ciclo, sus extremos se encuentran: principio y fin.
Tips para manejar la temperatura adecuada de la Jalá
Los ingredientes deben estar a temperatura ambiente