
En Che-Shale, frente al océano Índico, la diseñadora italiana Marzia Chierichetti creó una casa abierta a los cuatro elementos que combina sofisticación y primitivismo.
Marzia Chierichetti nació en el mejor lugar posible para dedicarse al interiorismo: Milán. Allí estudio, Arte y Diseño de Interiores, y pronto empezó como estilista en showrooms de marcas internacionales y a ver sus trabajos publicados en Elle Decor o la revista dominical del Corriere della Sera. Pero, un día, el destino laboral de su marido cambió radicalmente esa vida inmersa en sofisticación. Superado el impacto inicial, en Kenia encontró la fuente de inspiración para crear su propia marca de joyas. De las primeras, que hizo con piedras y recortes de maderas exóticas, Marzia pasó a los muebles; de allí, al desafío de diseñar y construir su propia casa. Ubicada en el mato de Che Shale, una franja costera de Kenia, el proyecto seguiría una única premisa: seguir las formas orgánicas de la naturaleza.

