
Después de su reforma, la casa mantuvo su identidad y adquirió nuevos programas para que sus dueños la disfruten cada fin de semana
Basta una mirada para identificar las décadas de historia de esta casa en Benavídez: los techos de tejas a dos aguas y el ladrillo a la vista hablan de su origen en los años 70. Tras su renovación, hoy cuenta con ambientes completamente actuales y una distribución pensada para una familia con hijos adolescentes que la disfruta durante los fines de semana. “La casa se encontraba en un estado regular, intacta desde el momento de su construcción. Nos pidieron una intervención simple que le diera frescura, fluidez y flexibilidad”, nos dijo el arquitecto Jorge Mazzinghi, socio del estudio Mazzinghi-Sánchez Arquitectos, a cargo de la reforma.

