
Para una antigua clienta que se mudó a una nueva ciudad, un estudio creó un proyecto adaptado al clima tórrido del norte de Brasil
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Unos diez años atrás, la arquitecta Aline Roman –fundadora del Estudio que lleva su nombre– recibía el pedido de diseñar la habitación de un pequeño departamento en Curitiba, Brasil. Era la primera aventura de su clienta en una gran ciudad, y el resto de la propiedad estaba vacía. “Decidí hacer también los muebles del living y de la cocina”, dice. “Ella se sorprendió mucho, y yo le dije en broma: ‘No te preocupes, es un regalo. Algún día vas a comprar un terreno y vamos a construir tu casa’”, recuerda.
Por Daniela Rossi

