
Un diseño sencillo se apoya sobre el terreno en esta casa de fin de semana suspendida en el paisaje; pensada como espacio de descanso y disfrute, la casa invita a abrirse a la belleza de su entorno y disfrutar de la conexión con la naturaleza
Cuando los arquitectos Juan Pablo y Juan Sebastián Meneghetti y Marcela Hitters conocieron el lote de 2600m2 en el que sus clientes planeaban construir su casa de fin de semana, supieron que la arboleda iba a tener un lugar central en el proyecto. Como toda casa de fin de semana, el objetivo principal era que funcionara como un refugio para el desahogo de la rutina y el disfrute veraniego. Mucho espacio para recibir, transparencias que los hicieran sentir dentro del paisaje, ambientes amplios y un diseño con la máxima austeridad material posible fueron las premisas de las que partieron para dar forma al proyecto.

