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De residuo cotidiano a nuevos productos: la transformación del plástico cotidiano

El programa de recolección de plásticos de un solo uso de la Fundación Regenerar se relanza bajo el nombre ReBotellas, impulsando la economía circular y la educación ambiental

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Se sabe, muchos plásticos de uso cotidiano, como envoltorios, paquetes y envases flexibles, quedan fuera de los circuitos tradicionales de reciclaje y terminan descartados junto con los residuos comunes. Frente a esta problemática, surgió una alternativa sencilla para recuperar estos materiales: introducirlos y compactarlos dentro de botellas PET, una metodología que durante años se difundió bajo el nombre de “Botellas de Amor”. Hoy, Fundación Regenerar retoma y relanza esta propuesta bajo una nueva identidad: ReBotellas.

“El principal aprendizaje de este tiempo fue confirmar que existe un gran interés de la comunidad por participar. A la vez, entendimos que no alcanza solo con reciclar: son materiales complejos de valorizar y, si el proceso no está bien diseñado, el impacto ambiental del tratamiento puede ser mayor que el que buscamos evitar. Por eso, ReBotellas es el comienzo de una nueva etapa enfocada en la calidad del material, la educación y la trazabilidad, además de diversificar la red para no depender de un único actor. El proceso plantea desafíos técnicos que motivaron este rediseño del programa”, señala Sofía Bonaldo, directora de la Fundación Regenerar.

ReBotellas es el comienzo de una nueva etapa enfocada en la calidad del material, la educación y la trazabilidad, además de diversificar la red para no depender de un único actor
ReBotellas es el comienzo de una nueva etapa enfocada en la calidad del material, la educación y la trazabilidad, además de diversificar la red para no depender de un único actor

El proceso de armado y la calidad del material

El armado de una botella es un proceso accesible para cualquier hogar. Se puede emplear cualquier botella plástica limpia y seca como contenedor. A medida que se agregan los plásticos de un solo uso, resulta fundamental ir comprimiendo el contenido de manera constante; para lograr la máxima densidad posible, se recomienda cortar los plásticos más grandes antes de introducirlos. La premisa central del método es lograr que en un espacio reducido ingrese la mayor cantidad de material.

Entre los elementos permitidos se destacan vasos, platos y cubiertos descartables, bolsas de plástico, sachet de leche o yogur, papel film, paquetes de galletitas, de pan, de legumbres, blísters de medicamentos, máquinas de afeitar sin las navajas, lapiceras sin resorte metálico y cepillos de dientes plásticos. En contraste, quedan excluidos materiales como papel, cartón, metal, telgopor, telas, yerba, tetra pack, guantes de látex y cualquier elemento orgánico.

“Los errores más frecuentes respecto a la preparación adecuada de los envases son incluir materiales no correspondientes, poner residuos que no están limpios ni secos, o dejar las botellas poco compactadas”, señalan desde la Fundación.

Esta atención al detalle resulta crucial para que el circuito funcione: “Esto es clave porque la botella atraviesa un largo almacenamiento antes de llegar a la planta. Si queda comida, humedad o aire, puede generar olor y descomposición; una botella en esas condiciones termina siendo una botella perdida que ya no puede reciclarse. Recomendamos insertar un palo por la boca de la botella para presionar con fuerza hacia abajo y aprovechar el espacio al máximo. Una vez que la planta recibe las ReBotellas, el proceso continúa con el control y la clasificación del material”, explica Bonaldo.

El programa cuenta con puntos de recepción para las botellas
El programa cuenta con puntos de recepción para las botellas

De esta manera, el material recuperado puede ingresar a distintos procesos de valorización y transformarse en nuevos productos, entre ellos madera plástica y bloques destinados a distintas aplicaciones. “Hoy las botellas se están reciclando como madera plástica y como bloques para la construcción, sigue Bonaldo.

En el marco de los 15 años de la Fundación Regenerar, presentaron el “Laberinto ReBotellas”, una instalación de 100 m² construida con más de 7.000 bloques fabricados con plástico recuperado para que los chicos aprendan jugando sobre economía circular.

Nuevos puntos de acopio y recepción

Actualmente, el programa cuenta con puntos de recepción en Vicente López y un mapa actualizado donde los vecinos pueden consultar dónde entregar sus ReBotellas. Con el relanzamiento, están trabajando para volver a ampliar la red e incorporar nuevos puntos de acopio en distintos municipios de la Provincia de Buenos Aires. La convocatoria está abierta a municipios, instituciones, empresas, comercios y organizaciones que quieran sumarse como puntos de recepción y formar parte de esta nueva etapa del programa. También se coordinan entregas para determinados volúmenes.

Hoy las botellas se están reciclando como madera plástica y como bloques para la construcción
Hoy las botellas se están reciclando como madera plástica y como bloques para la construcción

“Trabajamos en la construcción de acuerdos con municipios, instituciones, empresas y organizaciones para identificar dónde se concentra la participación y las necesidades de cada territorio. No se trata simplemente de establecer una equivalencia entre cantidad de botellas y cantidad de mobiliario, sino de construir un sistema de trazabilidad e impacto territorial. ReBotellas busca cerrar el círculo: la comunidad participa, los materiales se valorizan en nuevos productos y estos vuelven a las comunidades en forma de infraestructura, espacios de encuentro o juegos, generando valor ambiental y social”, señala Bonaldo.

A la par del desarrollo de las ReBotellas, la Fundación impulsa una agenda integral de sustentabilidad que abarca desde jornadas de educación ambiental en escuelas y empresas hasta limpiezas comunitarias de espacios públicos y el cuidado de áreas naturales.

“ReBotellas demuestra que la economía circular puede empezar con una acción cotidiana en casa y ayuda a tomar conciencia sobre lo que consumimos. Lo vemos especialmente en los chicos: son ellos mismos los que proponen ideas o explican a los adultos cómo separar. En nuestro 15 aniversario, el relanzamiento es una invitación a volver a mirar los residuos como recursos y a entender que las decisiones individuales, cuando se organizan y sostienen colectivamente, pueden convertirse en transformaciones concretas”, concluye Sofía Bonaldo, directora de la Fundación Regenerar.