
El caso de Diogo Alves, en los primeros años del siglo XIX, se transformó en una de las leyendas más oscuras de Lisboa, cuyos ecos aún resuenan en producciones literarias y audiovisuales
8'minutos de lectura
En la Lisboa del siglo XIX, cuando la ciudad se apagaba y el silencio empezaba a ganar las calles, había un lugar que muchos evitaban cruzar de noche: el Acueducto de las Aguas Libres. A más de 60 metros de altura, esa estructura imponente no solo conectaba caminos: también acumulaba historias. Caídas inexplicables. Cuerpos hallados al amanecer. Muertes que parecían no tener explicación.

