
Un funcionario libertario, que votó a favor de la Ley de Alcohol Cero, dio positivo en un control y se fugó
Juan Pablo Allan es director ejecutivo del Registro Nacional de Armas (RENAR); tenía 0,27 gramos de alcohol por litro de sangre; su versión de los hechos
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Un funcionario del gobierno nacional que había votado a favor de la Ley de Alcohol Cero en la provincia de Buenos Aires dio positivo en un test de alcoholemia durante un control y luego se dio a la fuga.
Se trata de Juan Pablo Allan, director ejecutivo del Registro Nacional de Armas (RENAR) y concejal de La Libertad Avanza en La Plata, quien fue frenado por dos agentes en un operativo de prevención y fiscalización vial del Ministerio de Transporte bonaerense en Pinamar el pasado fin de semana.
En diálogo con LA NACION, Allan reconoció la infracción y dijo que volvía de una cena con su esposa y su hijo. “Había tomado una sola copa de vino y me hicieron el control”, señaló.
El Ministerio de Transporte bonaerense detalló que Allan circulaba junto a su esposa en un Toyota Yaris en el kilómetro 393 de la ruta provincial 11 cuando fue solicitado para realizar el test. Una de las agentes presentes le pidió que estacione el vehículo al costado del camino y que descendiera del auto.

Al bajar, se lo sometió a la prueba por alcoholímetro, donde el resultado arrojó 0,27 gramos de alcohol por litro de sangre. “Recuerde que en provincia de Buenos Aires la tolerancia con alcohol es cero”, le recordó la agente.
Fue entonces cuando le solicitaron la licencia de conducir física, cuya portación es obligatoria al manejar. Sin embargo, Allan aseguró que no la llevaba consigo. Ante esa respuesta, la agente le recordó que la normativa exige presentar el documento, pero el funcionario retrucó: “No es cierto, pero no vamos a discutir”.
Luego, los agentes le realizaron el test de alcoholemia a su esposa. “Hacémelo, tengo cero”, anticipó la mujer. El resultado confirmó que no tenía alcohol en sangre, por lo que quedó habilitada para conducir. Fue entonces cuando explicó que ambos sabían que Allan había consumido alcohol y que la idea original era que ella manejara, pero le dolía la panza.

La mujer fue designada por las agentes para conducir el vehículo. Sin embargo, mientras avanzaban con las actuaciones finales, la pareja se subió al vehículo y se dio a la fuga. “¡Se fueron!“, gritó una de las agentes en el video filmado con una cámara corporal, que registró toda la secuencia.
El matrimonio dejó la documentación en manos de las agentes -la licencia de conducir física de la mujer- y se retiraron. Por ello, fueron inhabilitados preventivamente y podrían recibir una sanción de entre tres y seis meses sin poder conducir, según lo que determine la jueza interviniente.
Allan fue senador provincial por La Plata entre 2015 y 2023. En 2022, cuando se trató el proyecto de Alcohol Cero al volante en el Senado, el senador integraba el bloque de Juntos por el Cambio y fue uno de los que votó a favor de la iniciativa.

“Estábamos en shock y nos fuimos”
En diálogo con LA NACION, Allan comentó que había cenado con su esposa y su hijo y que solo había tomado una copa. El plan era que su esposa manejara a la vuelta. “Ella tuvo una fuerte descompensación. De hecho fuimos a una farmacia de turno en Pinamar. Yo había tomado una sola copa de vino y me hicieron el control en la calle Bunge, casi ruta 11. Lo hice como corresponde, consciente del error y de la infracción”, detalló a este medio.
El funcionario sostuvo que no opuso resistencia al procedimiento y que, en realidad, se fue antes del operativo por una confusión. “Entendimos que ya estaba terminado el proceso, porque tanto la licencia como la tarjeta verde eran digitales. No había documentación retenida”, aseguró. Sin embargo, las agentes sí tenían la licencia de conducir física de su esposa.
Y sumó: “ No nos dimos cuenta. Estábamos en shock y nos fuimos. De hecho, volvimos a buscar la licencia al otro día”.
También sostuvo que, al día siguiente, recibió una multa. “La pagué inmediatamente reconociendo los hechos y la infracción. Soy consciente que, además de la multa, hay que inhabilitar. Lo dice la ley”, sostuvo.
Por último, argumentó: “El dosaje mínimo es una copa de vino, no hay antecedentes, pagué la multa, reconocí los hechos, no opuse resistencia porque la infracción estaba clara y notoria. Está claro que falta la inhabilitación, pero eso le decide el juez después de una audiencia”.




