
Muchos comparaban al Pasaje Seaver con alguna callecita de Montmartre, en la capital francesa; vibró al ritmo de la cultura, hasta desaparecer entre 1979 y 1980 por la extensión de la 9 de Julio
Cuenta Martín Jacovella, director y productor, que al margen de que muchos habitantes y habitués del Pasaje Seaver aún lo recuerdan con nostalgia, era realmente pintoresca esta calle que se extendía por 135 metros entre las actuales Avenida del Libertador, Cerrito, Posadas y Carlos Pellegrini. “No solo por su empedrado y su escalinata, sino también por algunas casas y edificios increíbles”, sostiene. Incluso, afirma que existe un grupo de Facebook de vecinos que jugaban en sus veredas cuando eran niños y comparten en la plataforma anécdotas y recuerdos.

