
En Belleza Natural, en Tacuarí 461, Vera Lucía Dos Santos, de 58 años, da ejemplo de vida con una actitud solidaria con sus vecinos y preservando su oficio
Hay un rumor que recorre la cuadra, de Tacuarí al 400, en Monserrat: Ahí atiende la buena, la solidaria Vera Lucía, la “rulo- motita”, que se lo estira, y se lo estira. Vera Lucía Dos Santos, la peluquera, la señora de 58 que aplica la planchita, el brushing pero sobre todo el alisado, para darles a las cabezas esa marca artesanal en extinción en tiempos de hegemonía barbera. Ella seduce con luz propia a una decena de brasileñas que la vienen a buscar desde los distintos barrios porteños: es la carioca alegre y respetada que jamás tuvo un conflicto con un vecino, “la dueña”, en ese saloncito vidriado que recibe al paseante con el aroma vegetal del Estado de Río de Janeiro, del que es oriunda.
