
Se trata del reloj que forma parte del monumento conocido como la Torre de los Ingleses, un regalo de los residentes británicos al pueblo argentino con motivo de la celebración del Centenario
Es un ícono porteño y testigo del ajetreo diario de miles de transeúntes que se aventuran en tren, ómnibus, colectivos y barcos. Desde el balcón mirador en el sexto piso, a 45 metros, se tiene una vista inigualable de ese sector de la ciudad, enmarcado por las estaciones terminales del que fuera el Ferrocarril Central Argentino (hoy Mitre), el Ferrocarril Central Córdoba (Belgrano) y el Ferrocarril de Buenos Aires al Pacífico (San Martín), también la Plaza San Martín con el magnífico edificio Kavanagh a su izquierda y un panorama espectacular del río, el puerto y el viejo Hotel de Inmigrantes.
