
La planta de Bagley pasó por varias etapas de crecimiento y fue un símbolo del desarrollo industrial que marcó a ese barrio porteño; su huella perdura, pero hoy el inmueble aloja otro uso
Los vecinos aún recuerdan el maravilloso aroma que rodeaba a la planta de Bagley, situada en la avenida Montes de Oca al 100, en el barrio porteño de Barracas, cuando se horneaban sus galletas. Fundada por el norteamericano Melville Sewell Bagley en 1864, elaboró la primera bebida alcohólica con sello argentino que fue también la primera patentada. Melville había llegado al país dos años antes, tras escapar de la Guerra de Secesión, iniciada en los Estados Unidos en 1860, y comenzó a trabajar en la Droguería La Estrella, que funcionaba en Defensa y Alsina, también en la ciudad de Buenos Aires, antecesora de la farmacia La Estrella y uno de los comercios más prósperos de la ciudad. Esta pertenecía a la firma A. Demarchi y Hnos., y allí Melville tuvo la idea de crear una bebida alcohólica elaborada sobre la base de la corteza de las naranjas amargas que crecían en su quinta de Bernal, adonde se había instalado tras su llegada a la Argentina.
