
En la Feria Persa de San Miguel se pueden conseguir desde ropa hasta elementos de jardinería; en la década del setenta fue una discoteca
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La Feria Persa se erige sobre las pistas de un antiguo boliche, en San Miguel, y es una de las ocho maravillas del conurbano –según la encuesta que comandó el site The Walking Conurban-. Acá es persona notable Silvio Soldán, con domicilio de infancia a dos cuadras e, insinúan algunos puesteros, “uno de los primeros dueños del boliche Sain Kaleh”, en el principio de los tiempos. La estructura de cupulitas y óvalos, cual torta decorada de “los quince”, se mantiene desde la primera memoria del boliche, que luego fue bingo, y –los últimos 27 años– es feria.
