
Mora y Toti: los miles de fanáticos, su historia de amor y cómo es trabajar con Cris Morena
Se preparan para despedir a sus personajes y cuentan cómo surgió la relación entre ellos; el consejo de Cris Morena y el estreno final de una temporada que duró dos años

Hay historias que empiezan con un casting y terminan cambiando una vida. Hace apenas dos años, Mora Bianchi y Toti Spangenberg se preparaban para el estreno de Margarita sin imaginar todo lo que vendría después. Ella viajaba entre La Plata y Buenos Aires para grabar y seguir con el colegio. Él llegaba con su guitarra. Después llegaron las temporadas, las giras, miles de fanáticos y 17 Movistar Arena.
En el camino, Mora se convirtió en Margarita y Toti en Merlín. Aprendieron a convivir con una exposición que llegó de golpe, a preservar a sus amigos y sus familias y a entender el lugar que empezaban a ocupar para toda una generación. Y también pasó algo que no estaba escrito en ningún guion: se enamoraron.
Ahora, con la tercera y última temporada de Margarita, empiezan a despedirse de los personajes que les cambiaron la vida. En esta nueva edición de Conversaciones, en esta entrevista con Pía Shaw, Mora Bianchi y Toti Spangenberg hablan del fenómeno que los llevó de un set de grabación a los grandes escenarios, del amor detrás de cámara y de una etapa que termina cuando sus carreras recién empiezan.
-Mora, Toti. Bienvenidos a Conversaciones. Hermoso volver a verlos.
-Toti Spangenberg (TS): Gracias, Pía.
-Mora Bianchi (MB): Sí, un placer estar acá. Muchas gracias.
-Trabajamos en la misma casa, en este caso en Telefe, en su momento. Hace dos años nos cruzábamos por primera vez. Margarita recién venía asomando, lo que iba a ser este producto. Y cuando repaso a ambos, cómo crecieron... Eran tan chiquitos y recién arrancaban. Y en estos dos años, todo lo que pasó, Toti, ¿no?
-TS: Sí. De hecho, recién lo charlábamos. Hace dos años, creo, poquito menos, se estrenaba la primera temporada. Nos habías hecho aquella nota, que estuvo hermosa, y había mucha incertidumbre de lo que iba a pasar. Y todo lo que terminó pasando estos dos años fue impresionante e impensable.
-Yo me acuerdo de vos y la guitarra. Y, Morita, el esfuerzo en casa, entre La Plata y Buenos Aires, quedándote... Mamá y papá, el hermano, todos en La Plata. Y te quedabas en la casa de una amigo de tu mamá.
-MB: Sí. Nos habíamos quedado ahí con él, que era en Olivos. Entonces me venía bárbaro. Iba solo los miércoles al colegio, que era el día libre. También en el colegio me re bancaron. Así que sí, fue un esfuerzo de todos. Todos pusieron su granito de arena para que hoy suceda lo que sucedió.
-Dos años, decías. ¿Cómo me lo resumís?
-TS: Un sueño, obviamente. Mucho esfuerzo, mucho sacrificio también a nivel personal, pero que termina dando su fruto porque, una vez que lo laboral empieza a caminar, después lo familiar, mis amistades y todo se va acomodando. Al principio me ha costado mucho dejar de ir todos o casi todos los días a tomar mates a lo de mis amigos. Y poco a poco va dando vuelta esa rueda y terminamos en el lugar del principio.
-¿Hubo alguien ahí que dijo: “Pará, ojo. Está todo bien lo que te está pasando, pero este es tu mundo de siempre”?
-TS: Sí, mucha gente me advirtió dentro del medio. Mi familia también. Pero yo creo que de donde vengo, mis amistades, mis raíces, siempre han sabido decirme eso solamente con sus actos o invitándome a lugares. Nunca hizo falta que me hayan dicho: “Che, ojito porque te estás subiendo al no sé qué”, sino capaz invitándome a comer un asado como hacíamos en los viejos tiempos. Bajaba completamente todo lo que había vivido, como Movistar Arena, con Lali, o Tecnópolis, toda esa locura. Como que me cablean a tierra ellos. Así que sí, tengo la suerte de tener eso hoy en día.
-MB: Sí, aparte siempre contás que un parcial de sus amigos se festeja como el Movistar Arena de Toti.
-TS: Sí, es como: “¿Cuánto fue?”. “Un cuatro”. “¡Vamos!”. “Che, ¿cuánta gente fue?”. “Diez mil personas”. Es el mismo nivel. Así que eso me baja.
-Morita, para vos seguramente fue más difícil porque sos nada más y nada menos que Margarita. ¿Cómo se vive hace dos años, las 24 horas del día, intentando también dividir?
-MB: Recién ahora me estoy pudiendo acomodar. Me costó bastante porque pasé por muchos altibajos. Al principio estaba medio en una nube. No me importaba nada: el colegio, mis amigos. Estaba por y para Margarita, que está bien, pero sí dejé un poco de lado toda mi vida personal, que estaba en La Plata, que también me costaba mucho. Ya te digo, los miércoles solamente iba a La Plata al colegio y a la tarde volvía a salir porque al otro día tenía que estar acá.
Pero mis amigos, mi familia, siempre lo entendieron. Yo estaba en una y ellos lo supieron entender y me súper acompañaron siempre en todo. Y después, una vez que todo estalló con Margarita, fue muchísimo. 21 tengo ahora, la vieja. Pero para mí pasaron 20 años. Yo maduré en cuatro años.
-¿Lo sentís?
-MB: Lo resiento, y más que nada cuando hablo con mis papás o cuando hablo de plata o de trabajo con mis papás. Cada uno tiene su opinión y yo tengo muy firme la mía también. Sí, pido consejos, pero también estoy bastante segura de todo.
Y fue un montón, en el que también tuve que aprender a ver que del otro lado había niños admirándome a mí como Margarita. Pero yo soy Mora. La mamá me dice “Margarita”... Hay todo un lío de nombres, de personajes, de vida real, que recién este año pude acomodar y frenar. Porque también frenamos un momento este año, tuvimos un parate después de tanto que hicimos, y pude acomodarme con la terapia, acomodar mis cosas y, de repente, empezar a hacer cerámica y cosas por otro lado de Margarita.
-Está bueno decir lo de la terapia, ¿no? De cuidar también la salud mental. Porque, en el medio de que no te conoce nadie, te convertís en la persona... Chicos, ustedes se convirtieron en los más famosos del momento porque llevan una generación. Hoy a ustedes los comparan, ¿son conscientes?, con Lali y con Peter.
-TS: Ojalá.
-¿Pero qué les pasa con eso?
-TS: Yo digo ojalá, pero ojalá ser un granito de lo que son ellos dos hoy en día como artistas y lo que fueron en su momento. Tenemos lo interno de las grandes personas que fueron laboralmente y humanamente. Entonces también tomamos ese ejemplo, porque ellos trabajaron con las mismas personas con las que trabajamos nosotros hoy en día y siempre nos cuentan: “Fueron grandes personas”. Entonces, al menos yo intento seguir ese camino, ser una gran persona.
-MB: Me encanta. Para mí es un elogio total. La verdad es que compartimos la misma gente, el mismo público también. El público infantil es muy lindo, es muy pasional. Y los padres también están muy agradecidos. Entiendo que vivimos un poco las mismas cosas.
Y también es como que ya sabés lo que se viene porque hay gente que lo vivió. Pareciera que está todo escrito y decís: “Bueno, ahora vamos a grabar esto, después el show y después la gira”. Como que ya sabemos todo lo que va a pasar. No sabemos si pasa o no, pero en ese momento pasó, ¿por qué ahora no?
-Por eso los traigo a los chicos que siguieron una gran carrera. Esto de, de un día para el otro... Lo importante que decías: la terapia, cuidar la salud mental, estar en eje, porque de un día para el otro te convertís en una persona súper conocida. Los cumpleaños de los chicos están hechos en base a ustedes. ¿Qué fue lo más loco que sintieron por primera vez que dijeron: “Che, somos famosos”?
-TS: A mí me pasó con la venta de los primeros Movistar Arena que hicimos. Yo no me imaginaba que en una hora vendiéramos cuatro. Era impensado en mi cabeza. Todo el mundo nos decía: “Ustedes van a vender 70.000, van a hacer 1.500 funciones”, esto, lo otro. Yo decía: “Sí, obvio”, como siempre, Cris, ¿viste? Pero realmente no te lo imaginás.
Y cuando sucedió dije: “Realmente está pasando lo que nos venían diciendo hace mucho tiempo”. Ni siquiera me pasó en el estreno de la serie.
-MB: A mí me pasó un poquito antes. Igual era como que en cada cosa vas cayendo en el momento. A mí me pasó cuando explotó todo y me encontraba con mis primas, que quizás son un poco más chicas. Una tiene 15, 16; la otra tiene cinco o seis. Y tenían nervios de verme. Y yo decía: “Pero soy tu prima. Nos vemos en cenas familiares, cumpleaños”. De repente yo era una atracción. Era el cumple de 15, yo iba y estaban nerviosas. Ahí decía: “Guau, lo que represento para esta edad, para estas niñas”.
-¿Y qué fue lo más loco que les pasó? Viste que de repente terminás en una fiesta de 15, aparece gente, en redes sociales te piden cosas...
-TS: Pasan todos los días. Sin ir más lejos, en un festejo familiar que se armó en un club de mi familia, se llenó de gente. Y era privado. Era como si festejaras tu cumpleaños en un club, de 20 personas, 30, 40 como mucho. Se llenó. No podía caminar en nuestro cumpleaños, no podía festejar. Fue un quilombo. Pero después las cotidianas, tipo llantos, todo eso pasa todo el tiempo.
-MB: Sí, las madres lloran. A mí me parece un montón. Yo digo: “Señora, no”. Te ven y te dicen: “Gracias, porque mi hija...”, no sé qué, y yo digo: “Ay, Dios santo. Gracias a ustedes por vernos, por acompañarnos, por permitirles a sus hijos ver esto”.
Es muy loco todo. Todo lo cotidiano: que te esperan en la puerta, que en los ensayos te esperan.
-Y los regalos, ¿los llenan de regalos?
-MB: Yo tengo todo guardado. Yo tengo una habitación. Mi hermano se fue y le dije: “Te vas, toda tu habitación es mía. Mía y de mis fans”. Es medio un santuario.
-Cuando empezó Margarita hace dos años, ustedes empezaron a ganar la plata que corresponde por su vida como actores. ¿Qué hicieron con ese primer lindo sueldo que se habían ganado?
-TS: Yo todavía... De hecho, ella me lo reclama. Creo que lo máximo fue un celular. Cambié mi celular. Tuve celulares hechos pelota y ahora es bastante digno. Y después, mucho más adelante, viajar a Nueva York. Estuvimos en Estados Unidos.
-MB: Y yo, a modo de agradecimiento, invité a comer a este muchacho que me había hospedado en su casa, que es amigo de mi mamá. Lo invité a él y a mis papás a un lugar muy reconocido que nos encantaba. Y después de eso nos fuimos de viaje juntos y yo les pagué todo lo que pude. A mi familia, a mi hermano, a mi mamá y a mi papá.
-Ay, muy bien. Qué lindo. Me tocaron un tema: Nueva York. Y lo voy a decir. Cuando los conocí hace dos años por primera vez, diría que no me mintieron, sino que me ocultaron que ya estaban de novios. ¿Me pueden decir cómo empezó todo? Porque se hacen los que no saben la fecha y quiero saber. No me vengan con “terminó la primera temporada y dijimos que algo pasó”.
-TS: Yo soy el culpable acá. No lo queríamos decir en su momento para cuidar un poco nuestra relación. Pero sí, fue inevitable y pasó.
-¿Cuánto tiempo no lo contaron?
-MB: Casi un año.
-¿Cuánto llevan ya? Díganme, ¿hace cuánto que están?
-MB: Yo le pregunté a él si quería que fuéramos novios, pero ya había pasado un tiempo desde que estábamos juntos. Entonces no sabemos si contar desde que empezamos a estar juntos o desde que yo le pregunté. Contamos desde que yo le pregunté.
-TS: Pasó cuando volvimos del rodaje de la primera temporada. Fue como un: “Che, esto sucede. ¿Es algo de la vorágine del rodaje? ¿Nos copamos como personajes?”. Y no, pasó de verdad. Una vez que terminamos el rodaje empezó como de vuelta.
-¿En qué lo notaban? Muchos actores cuentan que después del set cada uno volvía a su casa y empezaban los mensajitos. ¿Pasaba eso?
-MB: Sí. Era como tocar un poco la puerta y decir: “Ay, ¿me viste bien hoy?”.
-¿Ella preguntaba más?
-TS: No, había preguntas de ambos lados.
-¿Cuándo te diste cuenta de que te gustaba? Viste que hay una manera en que uno llama a la mejor amiga...
-MB: Sí. En rodaje yo empecé como: “Ay, ¿esto es verdad o es mentira?”. Después cenamos juntos y: “Lo que me dijo, ¿me lo estoy tomando personal o no?”. En el rodaje me pasó mucho eso.
Pero yo tenía mucho miedo de esto que te contaba antes: está todo medio escrito. Como Lali y Peter también actuaron juntos y estuvieron juntos. Entonces decía: “¿Es verdad esto? ¿Está pasando en serio o es mío o es ficción?”. Fuimos los dos bastante maduros en esperar a que terminara todo. Y ahí sí nos ocupamos de: “Bueno, voy a tu casa, conozco a tu familia”.
-¿Cómo fue cuando fue a La Plata? ¿Cómo lo llevaste? ¿Ya como novio, como alguien con quien estabas?
-TS: No, yo fui a La Plata por primera vez en tu primer cumpleaños... Fui de visitante, pero fuimos varios.
-¿Y cuándo fue de otra manera?
-MB: Después del rodaje vino y ya se quedaba a dormir. Fue como inmediato.
-¿Y cuándo le contaste a mamá y a papá?
-MB: Se dieron cuenta. Para ellos, viste que ya te diste un beso y ya son novios. Entonces, cuando les dije, fue como: “Ah, bueno, ya lo sabíamos”. Y yo: “No, ya le pregunté”. “Ah, qué bueno”.
-¿Cómo fue? Obviamente no contárselo, pero en un momento había que contárselo a Cris o a los compañeros.
-TS: No, todos ya lo sabían. La banda ya lo sabía.
-Hubo muchas parejas. ¿Siguen todas las parejas que en su momento estaban? ¿Hay grupos de WhatsApp?
-TS: Sí, todo eso se mantiene y creo que se va a mantener para toda la vida.
-¿Pero nadie se fue del grupo porque rompió una relación?
-TS: Creo que hay un grupo de la segunda temporada y otro de la primera. Se mantienen. Pero más por lo laboral que por otra cosa.
-Todos sabían, pero había que contarle a Cris. ¿Había como una cosa de “cómo le cuento”?
-MB: Fue de las primeras que supo.
-TS: Sí, porque Cris es Cris.
-MB: Sí, teníamos como miedo.
-¿Pero los encaró?
-MB: Sí, nos encaró una vez.
-¿Cómo fue?
-TS: Nos encaró una vez y nos dijo: “Che, si ustedes me dicen, yo les muestro el tráiler”.
-MB: Ay, es verdad. Nos manipuló.
-TS: Sí. Nos miramos y dijimos: “Es una guacha”. Era la primera temporada y le contamos. Sí, le dijimos. Y ahí al toque: “Danos el tráiler”.
-¿Qué recomendación les dio ella? Que conoce mucho de esto.
-TS: Justamente que nos recomendó, por el bien de la relación, que lo mantuviéramos lo más privado posible. Y eso intentamos.
-¿Y costó cuando afuera no sabían? Tal vez iban a alguna situación y veías que alguien se le acercaba a Mora o a Toti. Contame, Morita.
-MB: Por suerte, no pasó mucho.
-TS: No, porque no salimos.
-Pero en situaciones en las que nadie sabe, puede pasar.
-MB: No, no ha sucedido. Creo que no.
-Ah, bien. El viaje a Nueva York que ustedes me contaron que estuvo buenísimo, porque ella fue con la plata que habían ganado, fue la manera en que les contaron a sus seguidores que había una pareja. ¿Cuánto tiempo antes los fans empezaron a sospechar?
-TS: Bastante.
-¿Sí? ¿Les escribían?
-TS: Sí, todo el tiempo. A mí me ha pasado, no sé si a vos, creo que nunca te había dicho, que en persona los fans me decían: “¿Cómo está Morita? ¿Todo bien, Morita?”. Y yo: “Sí, joya, perfecto. Está bien, está en su casa en La Plata”.
-MB: Porque salíamos a comer. No era: “Ay, que no nos vean juntos”. Salíamos a comer y si nos enganchaban, nos enganchaban. Y si no, no pasaba nada. Así que medio que ya lo sabían también. Y fue un poco antes de Nueva York. Fue en Brasil. Pocos días de diferencia.
-¿Cómo lo pensaron? ¿Lo pensaron mucho?
-MB: Cuando subí la publicación estaba muy nerviosa. Ay, Dios santo.
-TS: De hecho, me dijo: “Gordo, ya subí”. Ok, buenísimo”. Y me dice: “No, pero estoy nerviosa”. Le digo: “Bueno, no subo más nada”. “No, no pasa nada. No subas más nada”.
-¿Y por qué Brasil? ¿Por qué en ese momento?
-TS: Yo me había ido con mis amigos a pasar Año Nuevo y tuvimos la idea de que yo me quedara ahí y ella viniera.
-MB: Era de los primeros viajes juntos, el primero porque sí. Porque si no nos íbamos a la Costa y eran tres días. Nos fuimos un poco más y dijimos: “Bueno, ya es tomarle el pelo a la gente”.
-TS: Y dijimos: “Che, ¿qué onda? ¿Lo hacemos?”.
-MB: Sí, lo hacemos.
-¿Y los nervios?
-MB: Después se fueron enseguida.
-Se fueron porque los fans explotaron. Las redes, en todos lados, todo el mundo levantando la noticia y la felicidad. ¿Cuánta alegría les da que la gente celebre tanto este amor?
-TS: La verdad que sigue siendo cariño. Todo el cariño que recibimos a través de nuestros personajes, que se transforme también en nuestra relación es lindo. Obviamente hay gente a la que no le gusta, pero tratamos de no darle bola y quedarnos con lo lindo que sucede. Que me pregunten: “Che, ¿cómo está Morita?”. Eso es lindo.
-¿Hoy viven juntos?
-MB: No.
-TS: Convivimos bastante, pero más por estrategia que por otra cosa. Al ser de La Plata me quedo mucho en su casa. Entonces es más cómodo, pero no, todavía no.
-¿Llegamos verdaderamente a la última temporada de Margarita?
-TS: Definitivamente, lamentablemente, sí.
-No, falta que se estrene. La tenemos por HBO Max, su casa, porque HBO Max es la casa de Margarita, donde encontrás todas las temporadas. ¿Pero cómo reciben este final?
-TS: Melancólico. Ya estamos empezando a sentir ese cierre.
-MB: Sí, porque aparte es última premiere, últimas entrevistas... Como que todo es “la última”.
-Yo los quiero volver a ver.
-MB: Sí, nos vamos a volver a ver.
-TS: Pero sí, la verdad que creo que todavía no entramos en ese sentimiento porque también quedan los shows a fin de año en el Polo el 17 de diciembre. Eso va a ser una bomba. Un show impresionante. Entonces también tenemos eso en la cabeza. Yo creo que después de que terminemos toda esa locura… Ahí no sé si termino vivo o qué.
-Claro, a ver qué pasa. Porque me imagino que entre la segunda y la tercera, y con todo lo que les pasó de manera particular, es mucho entre los shows, la temporada y todo. ¿Cómo se termina después de 17 Movistar? ¿Necesitás no hablar con nadie, quedarte solo? Digo, tanta gente...
-TS: Terminás saturado.
-MB: Sí. Me querían visitar mis familiares: “Ay, ¿por qué no te vemos hace...?”. No, que no.
-TS: Sí, pero después, a la otra semana, empezás a extrañar todo. Mirás las fotos, la gente recuerda y decís: “No puedo creer lo que acabo de vivir. Qué rápido se pasó”. Lla gente recuerda: “A un mes, a dos meses, a tres meses, tres meses y cinco días...”.
-¿Les gusta verse?
-TS: A mí me cuesta un poco más que a ella porque soy muy autoexigente. Entonces, si hay una pequeña nota que desafino, ya es tipo: “Canté pésimo esto. No puedo creer lo que hice. Soy un papelón. Me dedico a esto y no sé ni cantar”. Y es una nota. Capaz es la nota en la que justo salté, pegué un salto cantando. Pero bueno, si para mí no está afinado, está mal. Por eso me cuesta.
-MB: A mí me pasa que, obviamente, cuando canto soy más autoexigente. Pero me pasa algo con el rodaje y con la serie: cuando me veo trato de disfrutarlo porque digo, no puedo hacer nada. No es que puedo cambiar la escena, ya está.
Si en el momento yo lo disfruté, que la verdad es que los rodajes para mí fueron increíbles y yo sabía que lo estaba disfrutando, no me voy a matar la cabeza por algo que vi que no me gustó. Después tengo veinte escenas más en las que pude remediarlo. No es que siempre lo hice mal. Entonces lo sé disfrutar bastante. Con el canto sí me cuesta un poco más porque estás más expuesto también.
-Uruguay fue el escenario donde se hizo la serie. ¿Cómo fue la experiencia?
-TS: Creo que nunca voy a volver a vivir algo así. Porque fue compartirlo con amigos, primera experiencia, mucha incertidumbre, inocencia de lo que iba a pasar, de lo que habíamos hecho. La primera temporada también fue algo totalmente distinto. Después estábamos con más cancha, más confianza, y volver a vivirlo fue como revivir eso y sumarle cosas buenas, sumarle también a nuestra espalda como profesionales. Creo que no vamos a volver a vivir algo así.
-MB: Sí, fue muy lindo la gente. Nos llevamos muchas amistades, muchos vínculos de allá, porque es estar todos juntos durante mucho tiempo. La gente del set fue muy amorosa con nosotros, sabiendo que eran nuestras primeras veces. Nos tenían casi como hijos viviendo solos allá.
Hace poquito, el fin de semana pasado, fuimos con las chicas a Uruguay por el cumpleaños de una maquilladora. Estaban todos ahí y era: “Ay, qué bueno que vinieron”. Después nos fuimos de ese cumpleaños y dijimos: “Cuánto se necesita esto”. Qué lindo que no sea: “Ahí los vi en el rodaje y nunca más”. Quedan esas cosas tan en el corazón.
-TS: Siempre nos mimaron de una manera… A mí me ha pasado varias veces de terminar una escena, con las corridas por llegar a tiempo al plan de rodaje, y terminar una escena importante pensando: “Pucha, sé que no la hice bien”. Nos pasaba mucho con nuestro director de foto, Joaco, que te miraba y sabía que no estabas convencido y decía: “¿Puedo hacer una más? Algo de la luz...”. Se echaba la culpa él y te guiñaba el ojo. Y esos mimos siempre estuvieron. Así que por eso se arma un vínculo muy fuerte.
-En HBO Max, la última parte de la segunda temporada se da los lunes, un capítulo por lunes. Yo me la vi entera, vi todo. Entonces quiero saber si ustedes esperaban el capítulo, si se veían, si se juntaban. ¿Les gustaba verse en el capítulo?
-MB: Sí. Aparte, entre todos pasa como agua. Nos cagamos de risa. De repente: “Lo mal que actuaste acá, mirá lo que actuás”. Sí, en grupo es mucho más divertido. Quizás algunos sí se ven los capítulos antes porque a veces no nos juntamos los lunes. Yo los veo porque soy una manija. Yo los veo y quizás otros los ven para prepararse. Y después cuando nos vemos, nos reímos y todo sucede.
-TS: Pero sí, nos seguimos juntando. De hecho, nos vamos a juntar. La otra vez se habló y vamos a ver al menos los primeros cinco con la banda.
-Contame qué podemos adelantar. Hay muchos temas para resolver en la historia. Ustedes me están poniendo... el hermano que aparece, todo. ¿Qué vamos a hacer? ¿Vamos a resolver los tres puntos más importantes?
-TS: Veníamos hablando de eso y llegamos a la conclusión de que es una temporada de definiciones. Se definen muchas cosas que quedaron en el aire desde la primera temporada.
Personalmente, con mi personaje también. Estuvo en un proceso y en la tercera temporada ya llega a un punto donde define muchas cosas con sus principios y entiende también otras cosas. Toma las riendas de muchas cosas importantes. Digo “cosas” porque si no spoileo y la gente me entiende.
-MB: Es el cierre de Margarita. Claramente vamos a cerrar historias. Vamos a encontrarnos.
-¿Aparece papá y mamá?
-MB: Aparece papá, hasta lo que vimos ahora. Veremos qué sucede. La verdad que feliz por Margarita, que se reúna la familia. Hay muchas historias que se están cerrando y de la mejor manera. Muchas cosas quedaron muy abiertas. Vas entendiendo todo de a poco.
-Hay muchas historias. De repente tenés a Quijano, Daisy, Pipe... Todo va a resolverse para bien, como tiene que ser un gran final de temporada. Está muy linda la temporada, la verdad. Margarita se va a decidir de todo: de amistades, de amores, de quién sí, quién no. A Margarita le empieza a cerrar todo, por suerte, la indecisa. Y hay mucha revolución, muchos rebeldes. Hay de todo. Va a estar Franco.
-TS: Benja. Un saludo para Benja, que va a estar ahí, que apareció en el tráiler. Eso sí lo vi, por eso lo podemos decir. Sí, va a estar como Franco, que es de vuelta un gran personaje y un gran compañero.
-MB: Tenemos varias escenas ahí que van a estar re divertidas y que aportan mucho a la temporada.
-Volvamos a decir entonces que esto lo vamos a encontrar a partir del 24 de agosto por HBO Max. Y en esto de la nostalgia, de las despedidas, Mora, ¿qué le dirías hoy a Margarita después de tenerla tanto tiempo y que tal vez tengas que, por un tiempito, dejarla en un cajón y empezar una nueva vida?
-MB: Siempre agradecerle. Me abrió muchas puertas, me enseñó muchísimo, me hizo conocer gente nueva, me hizo madurar, me hizo también crecer como persona y en mi autoestima. Cambié muchísimo porque también fueron muchos años y en una edad mía que es primordial. Seguís creciendo todo el tiempo.
-Así que agradecerle. Y que todos vuelven. Vamos a volver con lo que sea. No sé, en unos años quién te dice... Me ves con la boina en Instagram.
-Mirá todo lo que pasa con Rebelde Way o con Chiquititas hoy.
-MB: Ojalá que sí.
-TS: Siempre también es lindo recordar, para uno porque le trae muchos recuerdos, y para el que lo ve, que vivió muchas cosas con esos personajes. Así que ojalá se recuerde como algo lindo.
Y hablando de Merlín, lo mismo. Me abrió mucho, me hizo conocer muchas cosas, mucha gente, muchas personas. Siempre lo voy a tener acá, en el corazón. Así que súper agradecido con Merlín.
-Y siempre hay que decirle a ella que tiene una mirada única, extraordinaria, y que crea estos mundos. Estoy hablando de Cris Morena, que solamente ve a alguien con rulos entrar y dice: “Es mi Margarita”, y a vos verte con esa guitarra y decir: “Es a quien necesito”. ¿Qué le dirían a Cris?
-MB: Un poco lo que le suelo decir. A veces no, porque la ves tan cotidianamente que no te sentás a hablar tan profundo. Pero, más allá del agradecimiento eterno que le tengo, me cambió la vida para siempre.
Espero poder ser una palomita que lleve su información y sus experiencias a otros lugares. Aprendo siempre de ella y de todo lo que nos dice y lo que hace. La miro y digo: “¿Qué opinás de esto? ¿Por qué estás acá? ¿Por qué estás en todo?”. Ojalá algún día ser como ella y poder transmitir lo que ella transmite siempre. Eso me encantaría.
-TS: Agradecerle, sin duda, porque yo estoy acá gracias a ella. Ella peleó mucho para que suceda este Merlín. Y después agradecerle por todo lo que hace, no solamente para nosotros como personas, sino para la gente. Deja realmente su vida por el trabajo y lo hace con tanto amor y con tanta entrega que crea un universo único, impresionante.
Verla trabajar, que para ella no es trabajo... Siempre nos dice: “Ustedes tienen el mejor trabajo del mundo, que no es trabajo”. Te genera admiración. Decís: “Cris sigue”. Sigue luchando, sabiendo todas las cosas que le han pasado, que no son menores. Y vos viéndola decís: “¿Hasta cuándo? Basta”. Y sigue, sigue y sigue. No la frena nadie. Eso lo admiro mucho. Ella lo sabe. La quiero mucho también y agradecerle por haberme traído hasta acá.
-¿Les gustó el mundo de las notas, el espectáculo, ir a obras de teatro, disfrutar, encontrarse con gente del medio?
-MB: Sí, la verdad que sí. Y esto que hablábamos hoy, que el mundo Cris es muy cuidado siempre. Entonces todos son amorosos. No estamos en lo mediático. Es como que todos son amorosos con nosotros. Así que por ahora, a mí la verdad es que me encanta.
-TS: A mí me encanta eso. Conocer gente me encanta. Es divertido compartir, charlar. Creo que te da mucho de eso. Después, obviamente, hay veces que te da fiaca una cosa que otra, pero sí, es divino.
-Se viene un año impresionante. HBO Max, a ver toda la temporada. Se termina, pero después, como ustedes decían, viene este final en el Campo Argentino de Polo, del que todavía no sabemos nada. ¿Y después de ahí, vacaciones? ¿Ya tienen próximo destino?
-MB: Sí. Me voy con mis primas. a Orlando. Me encanta ese destino.
-¿Vos no vas?
-TS: No.
-¿Y el próximo viaje de novios cuál es?
-MB: Que lo organice él.
-¿Regala mucho o no?
-MB: No. Bueno, tiene lo suyo también. Ahí hay que compensar.
-TS: No soy muy regalero.
-MB: Pero es amoroso. Me cocina. Me dice: “¿Qué querés hoy?”. “Quiero esto”. “Te lo cocino”.
-¿Qué cocina? ¿Qué es lo mejor que cocina?
-MB: Hace muy bien la carne. El asado, ni hablar. Él es el número uno del asado.
-TS: Yo conozco mejores asadores que yo.
-Los amigos lo van a cargar con esto.
-TS: Con mis amigos hago todos los asados más bajones, los fríos, lluvia, todo.
-No es regalero, pero hace buenos asados. Perfecto. ¿Y Mora es regalera?
-TS: Ella sí es regalera. A ella le gusta mucho el Bon o Bon o cositas, los regalitos pequeños, esos pequeños gestitos que me los hace. Y sé que le gusta más a ella hacerlos que a mí, que a mí me encanta. Imaginate lo que le gusta a ella.



