Errores de cálculo, precariedad o pedantería: los factores humanos que pueden convertir a “una película” en una “mala película”
De las celebradas Birdman y Titane a éxitos de taquilla como Armageddon, ejemplos de films que rompen la ilusión del espectador
Suscriptores
10 minutos de lectura'
Salimos del cine después de ver un bodrio. Sabemos que es un bodrio, lo sentimos en la piel. Hay algo de enojo y algo también de diversión malsana en decir a los cuatro vientos que acabamos de ver un bodrio. Paradójicamente, es también cierto que no existe un bodrio absoluto. Que para toda película hay por lo menos un admirador, lo que implica que tampoco hay obras maestras absolutas: para toda película hay, por lo menos, un detractor. Vean lo que dijo Jean-Paul Sartre sobre El Ciudadano, por ejemplo. ¿Sabían, además, que hay personas -incluso críticos de cine- que aborrecen El Padrino? Sin embargo, una película mala, un bodrio es otra cosa: es algo totalmente insatisfactorio que nos deja completamente afuera. Como corolario de lo dicho más arriba, es probable que, si lo decimos, encontremos también un defensor. Esta vez vamos a escribir de películas malas, o films que consideramos malos.
- 1
2Tiempos de ilusión, una liviana comedia familiar francesa que fue un éxito en su país
3Street Fighter pierde su potencial cuando elige reírse de sus orígenes en lugar de honrarlos
4La caída de la ballena: una asfixiante aventura que destaca por su despliegue visual antes que por su profundidad dramática

