Son fáciles, rendidores y muy buenos para acompañarlos con una ensalada como plato único. Como entrada, se puede servir con un poco de arroz al azafrán.
Lavar y secar las berenjenas. Cocinarlas en microondas o en una cacerolita con poca agua para tiernizar la pulpa. Retirar, cortar al medio y rescatar la pulpa cocida.
Picar y mezclar con la salsa blanca, un huevo, condimentos, queso rallado, cebolla de verdeo.
Distribuir en una fuente rectangular, emparejar y dejar enfriar bien en la heladera. Batir los dos huevos restantes con sal y pimienta, levantar la pasta de berenjenas por cucharadas, poner en el huevo, hacer girar, pasar por harina o pan rallado muy bien y freír en aceite cuidando que no se queme.
Escurrir sobre papel absorbente y servir caliente.
Estos buñuelos de berenjenas merecen probarse. Como tienen una consistencia más acuosa, hay que sostenerla con salsa blanca bien espesa, dejar enfriar para que se compacten los ingredientes y luego freír. Se levantan por cucharas, previamente aceitadas, para que se deslice bien en el huevo y después por harina o pan rallado. Los buñuelos de berenjenas son riquísimos y super fáciles de hacer. Las cantinas y bodegones los incorporaron y los destacan como receta casera de tiempos de las abuelas. Acompañar con gajos de limón o con una salsita de mostaza, miel y ajo.
Tips para que los buñuelos de berenjena queden bien crocantes
Calentar abundante aceite y luego bajarlo a mediano para que se doren sin quemarse.
La harina las deja más “a la marinera”. El pan rallado, le da una cubierta más crujiente y dorada.