
Nació en 1922 como almacén y casa de comidas; hoy, la sexta generación de dueños mantiene viva su historia, a base de platos contundentes y sobremesas largas
8'minutos de lectura
La mesa de madera que se apoya contra la vidriera está gastada de tanto trajín; en su superficie se lee el paso del tiempo. Desde hace 101 años, Don Chicho es un ejemplo viviente de un modo de comer porteño, con esos encuentros frente a la mesa para disfrutar de unas pastas con boloñesa junto a la familia o los amigos. La imagen es recordada por los clientes habituales, los mismos que desde siempre eligen a Don Chicho para sus almuerzos y cenas: cada día, en esa misma mesa de madera, se sentaba María Angélica Bustamante, conocida por todos como Coti.
Por Rodolfo Reich

